De manera exprés y quizás sorprendente. Kareem Tunde se niega a bajarse del barco para seguir a las órdenes de Luís Castro en el tramo final de temporada y en la lucha permanente del Levante en su objetivo de permanecer en Primera División.
El atacante catalán, que tuvo que bajarse del partido del pasado fin de semana en La Cerámica, se ejercitó con el resto de sus compañeros en la sesión de este martes. Todo apuntaba a una recaída de la lesión muscular en el aductor largo que sufrió ante el Sevilla, con lo que se esperaba que pudiera perderse lo que resta de temporada.
A pesar de las malas sensaciones con las que abandonó el feudo groguet y, de las palabras del propio técnico portugués en la rueda de prensa posterior al partido ante el conjunto de Marcelino, Tunde se está ejercitando sin problemas, al parecer, aunque con una venda en la pierna izquierda.
Tunde, de apenas 20 años, sólo se ha perdido dos partidos ligueros desde que está en el primer equipo: ante el Espanyol, por problemas musculares; y ante el Elche, por enfermedad.
La situación física de Carlos Álvarez e Iván Romero es otra historia. El jugador andaluz sufre una lesión de grado 2 en la sindesmosis anterior del tobillo izquierdo y el delantero sufre un traumatismo muscular en el músculo tibial posterior izquierdo, por lo que, salvo sorpresa, sobre todo la primera, no volverá a vestir la camiseta azulgrana en lo que resta de temporada.
En paralelo, la gran noticia para el técnico portugués es el regreso de Dela, que no pudo estar ante el Villarreal por problemas físicos del choque ante el Espanyol, volverá a la lista disponible.