La grave lesión en el tendón de Aquiles que sufrió Ekitiké obligó a un Alexander Isak, muy lastimado por problemas físicos desde su llegada a Anfield, a convertirse en el fichaje más caro de la historia de la Premier League. Pero, 126 días después de su último gol contra el Tottenham en la misma acción en la que Van de Ven le destrozó el peroné, volvió a marcar para iniciar una victoria ante el Crystal Palace (3-1) que acerca al Liverpool a la próxima Champions en el que podría haber sido el último partido de Salah (lesionado) en Anfield.
A Arne Slot le debió gustar la actuación de su equipo en el derbi de Merseyside ante el Everton, determinado por Van Dijk en los últimos compases. Curtis Jones y Robertson repetían por los costados y Gakpo por la banda izquierda. La única novedad fue la entrada de Mac Allister por Gravenberch... además de Woodman entre palos, que ya tuvo minutos en Hill Dickinson por la lesión de Mamardashvili. Alisson, presente en las gradas de Anfield, sigue recuperándose.
A sus 29 años, el portero inglés se reencontró con su equipo de entrenamiento... y tuvo un comienzo bastante accidentado. Y, tras una primera aproximación de Palace que Brennan Johnson no logró empujar a pase de Sarr, hizo una salida en falso que no estuvo lejos de terminar en gol de Chris Richards tras un sensacional centro de Wharton.
El Liverpool no logró estirarse hasta que, pasado el minuto 20, el colegiado señaló penalti de Johnson sobre Salah en un contraataque que, sin embargo, fue anulado por el VAR. Los de Slot se estabilizaron a partir de ahí y, en cuestión de cinco minutos, encarrilaron el partido antes del descanso. Primero, Isak 'mató' un disparo de Mac Allister para batir a Henderson con una volea 'mordida' y, acto seguido, Robertson celebró el que pudo haber sido su último gol como 'red' al contraataque.
Todo iba sobre ruedas para el Liverpool... hasta que Salah sintió un 'pinchazo' en la parte posterior del muslo izquierdo que le obligó a ceder su sitio a Frimpong en el minuto 59... al igual que Johnson a Yeremy Pino. Por delante quedan los duelos en Anfield contra Chelsea y Brentford. Pero la despedida del egipcio dejó entrever que, a la espera de confirmar el alcance de la lesión, ya no volverá a poner un pie en el templo 'rojo'.
El partido tomó un tono bastante extraño a partir de entonces y, faltando 20 minutos aún para el final, Daniel Muñoz recortó distancias en una acción que no sentó nada bien a Anfield. Y, al momento de definir, Woodman se estaba poniendo la mano en la rodilla luego de un mal apoyo al salir a tapar un mano a mano ante Sarr. Pécsi, portero del filial, se disponía a marcharse. Pero Woodman pudo continuar.
Las cosas se complicaron para el Liverpool y Slot no se lo pensó dos veces a la hora de sacar a Isak por Gravenberch para reforzar el centro del campo. Respiraron aliviados con el mano a mano que Larsen, aunque en fuera de juego, mandó al palo. Pero, ya en el tiempo de descuento, Wirtz pegó una 'volea' para resolver la victoria de un Liverpool que supera al Aston Villa, se sitúa cuarto y empieza a sellar su clasificación para la Champions.