Claudio Giráldez respondió con gracia al definir a Williot Swedberg y su excepcional taconazo en la asistencia al tercer gol del Celta y su capacidad para revolucionar partidos: "Es un tipo alegre. Entiende los roles, se adapta a ellos, trabaja. Es impasible como se ve. Parece que no siente ni sufre y eso para mí es una virtud tremenda que siente que puede volar el partido de salida o saliendo del banquillo. A veces los partidos, por sus características, Abrir mucho más desde el banquillo pero no es cuestión de que no esté preparado para jugar de inicio. Ha hecho muy buenos partidos de salida pero tiene condiciones desafiantes.
Lo elogia: "Porque cuando todo el mundo está muy cansado él es un jugador muy frío. Ha hecho una obra de arte. Para mí el pase que hizo es una barbaridad y lo hace con una calma asombrosa".
Y busca una comparación divertida: “Si lo ves calentando en la previa, con chaqueta y pantalón corto, parece que fuera un turista que pasaba por aquí. Teníamos claro que iba a hacer estallar el partido porque lo hace muchas veces. Y cuanto más frío le ves, mejor jugador es. Es una suerte tenerlo, los números que está haciendo y todo lo que aporta. Lo digo en tono de humor porque ganamos y tenemos que estar un poquito más felices".
Los números del sueco son excelentes. Es el segundo máximo goleador del equipo con nueve goles, ha dado seis asistencias y ha participado en 1.735 minutos en 37 partidos.