Escándalo que se ha creado en Italia por el desmantelamiento de una red de prostitución, en la que estarían incluidos más de 60 futbolistas, entre ellos, un ex integrante del América y actual compañero de Santiago Giménez en el AC Milan.
Tras meses de investigación, la Guardia di Finanza italiana logró poner fin a una red acusada de explotar a mujeres y gestionar eventos vinculados al ocio nocturno, donde están vinculados jugadores de la Serie A, así como un piloto de Fórmula 1, cuya identidad se desconoce.
Fue la prensa italiana la que reveló los primeros nombres que aparecerían en la lista, en la que destacaría la presencia de Jérémy Ménez, quien es recordado por su breve paso por el América de la Liga MX, donde pasó más pena que gloria.
Así como también algún jugador actual del AC Milan que comparte cancha con Santigo Giménez, como Rafael Leao; o un futbolista del Real Madrid como Dean Huijsen, que pasó por la Juventus.
Por otro lado, están salpicadas otras glorias del fútbol, como la de Dejan Stankovic, o la del hijo de Paolo Maldini (Daniel Maldini), y junto a ellas, una larga lista de futbolistas reconocidos, que aparecen en llamadas, peticiones, o han sido mencionados en la investigación, aunque se desconoce cómo se involucraron.
Eso sí, de momento, las autoridades italianas han dejado claro que los sospechosos de esta red de prostitución no tienen cargos, ya que "el sexo pagado no es un delito", aunque no cierran la puerta a seguir investigando.
Según la recapitulación del caso, esta red era un punto de encuentro de jugadores y celebridades, entre ellos, un piloto de Fórmula 1 cuyo nombre fue omitido; donde se les ofrecían algunos servicios, algunos legítimos, como habitaciones privadas en discotecas o la presencia de chicas de compañía.
Según La Gazzetta dello Sport, durante esas noches, las chicas que trabajaban para la agencia eran invitadas a mantener relaciones sexuales a cambio de dinero con clientes, seleccionados principalmente entre futbolistas profesionales.
La red se quedó con al menos el 50% del monto pagado y entregó el resto a las niñas. Los documentos revelan que no recibieron el pago directamente del cliente, sino de los organizadores: supuestamente, las chicas recibieron sobres con dinero en efectivo dependiendo de los servicios prestados y el monto ganado.
Uno de ellos relató: “Me quedé con el 10% de la mesa de aquel futbolista que gastó tres mil, y lo mismo de los jugadores de hockey”. Se alega que en aquellas noches participaron más de un centenar de chicas (algunas muy jóvenes), tanto italianas como extranjeras, algunas de las cuales también trabajaban como escorts. En otros casos, fueron utilizadas como modelos, azafatas o compañeras de mesa.
"Lamentablemente no se trata de un delito, no está clasificado como tal. Las chicas cumplieron totalmente, por lo que no hay ningún tipo de violencia; no ha surgido ningún indicio de violencia en los actos de la investigación", subrayó la Guardia di Finanza.