Se esperaba un derbi aragonés muy caliente por lo que estaba todo en juego entre Huesca y Real Zaragoza, pero nadie tenía idea de lo que sucedería en el tiempo añadido. Con el equipo local 1-0, Jorge Pulido le dijo algo a Esteban Andrada, quien ya tenía tarjeta amarilla. El portero lo empujó y el árbitro le mostró el segundo.
A partir de aquí llegó la locura. Algo más debió decirle el central desde la distancia al argentino, que inmediatamente perdió los estribos. Fue directo hacia Pulido y le dio un puñetazo en la cara. La acción desató una trifulca histórica entre ambos equipos.
Una vez que todo se calmó, Arcediano Monescillo fue llamado por el VAR, que le advirtió de dos acciones. Uno antes de la pelea, donde Tasende propinó una patada a un rival sin el balón en el camino y que también provocó su expulsión.
Y en el otro, el otro portero, Dani Jiménez, que quedó atrapado en la pelea y también le dio un puñetazo en la cabeza a Andrada. Francho Serrano y Jorge Pulido remataron entre palos una final que pasará a la historia negra de los derbis aragoneses. Imagen deplorable en el fútbol español. La sanción para Andrada podría rondar los 10 partidos y se despide de manera triste del Real Zaragoza, donde se encuentra cedido por el Monterrey de la Liga MX.