Más allá del grotesco, el punto delirante y el desarrollo absurdo de la ya histórica aparición de Florentino Pérez, queda una sensación, en un sentido puramente humano, que resulta muy preocupante. Fue triste ver al presidente del Real Madrid comportarse así. Aunque el premio de "mejor presidente de la historia del club" se lo autoimpuso en un ejercicio de soberbia sin complejos y sin pudor alguno, lo cierto es que probablemente lo sea. Por eso duele verlo convertido en meme. Es realmente triste que haya desperdiciado su imagen, que la haya arruinado así en menos de una hora.
Cabe preguntarse quién empujó ayer al abismo a Florentino. Quien conociendo de primera mano la situación lo animó a inmolarse ante los ojos de todo el planeta. Quién no le impidió ayer subirse a aquel atril y lanzarse al vacío.
Florentino ha sumado a la tremenda crisis institucional que está sufriendo el club blanco su propio deterioro de imagen. Era desconcertante (por usar un término suave) observar sus tics machistas ("a ver, qué pregunta esa chica", "de una mujer que no sé si sabe de fútbol") y xenófobos ("acento sudamericano"), que circulaban por el mundo a la velocidad del rayo. Sé que en México, donde estoy, se sorprendieron al oír hablar del "acento mexicano" de una manera tan despectiva. El ajolote se atragantó. El daño a la reputación es incalculable. Entiendo que lo sientes.
Y en medio de todo este despropósito, el aficionado madridista, lejos de encontrar respuestas, multiplicó sus dudas. Realmente, ¿qué pretendía Florentino con la aparición? ¿Anunciar al universo que te dabas de baja de ABC? Su histriónico ataque a la Prensa (incluidos periodistas jubilados y medios ya cerrados), su comprensible enfado con el caso Negreira (que guardó en un cajón cuando le convenía mimar al Barça) o su autoexaltación como mejor dirigente no son razones suficientes.
Los aficionados del Real Madrid esperaban explicaciones. Pero Florentino nunca los da. ¿Por qué despidieron a Xabi Alonso? ¿Quién será el próximo entrenador? ¿Qué medidas se van a tomar en el vestuario? ¿Qué responsabilidad asume el presidente en toda esta crisis deportiva? ¿Y en el institucional? Por no hablar de la falta de una versión oficial del fracaso de la Superliga o de los múltiples problemas del nuevo estadio. No habló de lo que era genial. Para él lo importante es encontrar al filtrador de las peleas, no que los jugadores se peleen entre ellos. Lo cierto es que, escuchando a Florentino, la crisis del club es mucho más grave de lo que parecía.
Bueno, realmente para él lo importante era la convocatoria de elecciones. Ese fue el fondo de la rueda de prensa, aunque después su discurso recorrió los montes de Úbeda. Por supuesto, tampoco explicó, y eso es relevante, por qué fue tan apresurada esta convocatoria de elecciones. ¿Por qué hay tanta urgencia? ¿Por qué esta repentina decisión? ¿Cuál era la necesidad?
No quiso explicar eso a los socios. Aunque Florentino repite insistentemente que son los dueños del club, la información que tienen los socios sobre el club es nula. “Todo para el pueblo pero sin el pueblo”, al más puro estilo del despotismo ilustrado.
El motivo oculto de esta apresurada convocatoria no es otro que intentar desactivar una posible candidatura alternativa que podría arrebatarle el poder (Pérez se cree dueño del club: "tendrán que fusilarme") e impedirle lograr su gran deseo: cambiar el modelo societario, crear una junta directiva y poner al frente de la misma a su 'ahijado', el franco-marroquí Anas Laghrari, el hombre que actualmente, pero en la sombra, ya gestiona el funcionamiento diario de la entidad.
No es descabellado pensar que fue Anas, (aún con la oposición de José Ángel Sánchez) quien convenció a Pérez para ofrecer la (atroz) Rueda de Prensa. Visto el resultado, y tras tensas conversaciones y reflexiones internas e inmediatas, a lo largo de este miércoles han intentado arreglar el entuerto y llevar a Florentino a diversas entrevistas para que intente limpiar la terrible mancha de su imagen.