El Real Madrid vuelve a escena. Y como otras veces, no lo hace con una postura continuista. Según revela El Confidencial, el club blanco ha denunciado los acuerdos entre la Real Federación Española de Fútbol y LaLiga para centralizar la producción y comercialización de los derechos audiovisuales de la Copa del Rey hasta la temporada 2031-2032.
La Federación y LaLiga defienden que esta fórmula garantiza una producción homogénea, estándares internacionales y un mejor posicionamiento en el mercado audiovisual.
Sin embargo, desde las oficinas de Valdebebas tendrían otra lectura. El club que preside Florentino Pérez considera que estos acuerdos invaden competencias y limitan su capacidad de decisión.
El citado acuerdo ha permitido a la RFEF, según Servimedia, recaudar cinco millones más de lo previsto. Rafael Louzán, presidente de la RFEF, anunció la medida en septiembre de 2025. La decisión retoma el modelo de venta de derechos que se aplicaba antes de 2018, cuando Luis Rubiales asumió la presidencia de la RFEF y estableció un sistema de venta de derechos individualizada. El acuerdo, confirmado por la agencia, se enmarca en una etapa de diálogo entre la RFEF y LALIGA, iniciada tras la toma de posesión de Louzán.
Desde LaLiga, sin embargo, se apoyan en precedentes judiciales. Aseguran que la producción centralizada ya ha sido validada judicialmente y que no representa una extralimitación, sino una herramienta clave para proteger el valor del producto y garantizar su calidad.
En el ámbito económico hay otro punto caliente. El marketing conjunto busca evitar grandes desigualdades en el reparto de la renta, favoreciendo a los clubes más modestos. Un sistema que, según la patronal, fortalece al fútbol español en su conjunto.
LaLiga ya ha anunciado que defenderá con firmeza los acuerdos, convencida de su legalidad.