El Real Madrid cambió antes de médico que de entrenador. Niko Mihic, en calidad de nuevo supervisor médico del equipo, llegó una semana antes (4 de enero) de la salida de Xabi Alonso (12 de enero). La revolución médica previa a la del banquillo buscaba enderezar una temporada que se les iba a pique por las lesiones. Hasta ese punto llegó la preocupación del club con el incesante goteo de problemas físicos que ha limitado y condicionado el rendimiento del equipo. Una intranquilidad que ha llegado a desesperar en la zona noble de Valdebebas: "Así es imposible", lamentan. Una impotencia que vive el enésimo capítulo tras los dos últimos golpes que han llegado desde la enfermería. El más duro, el de Militao, que deberá pasar por el quirófano esta semana para resolver la lesión muscular en el bíceps femoral de la pierna izquierda que sufrió ante el Alavés. Se pierde el Mundial y verá hipotecada parte de la próxima temporada porque estará cerca de cinco meses de baja. El otro varapalo es el de Mbappé, que si bien es mucho menos grave (una lesión en el músculo semitendinoso de la pierna izquierda que no lo descarta para el Clásico) no deja de hacer daño porque es la puntilla a una temporada marcada por los problemas físicos de la estrella francesa.
Las consecuencias del último percance de Militao están todavía por cuantificarse. No es una cuestión del tiempo que tardará en recuperare, lo que preocupa seriamente ya en el Madrid es si el brasileño volverá a ser el de antes y cuál será su nivel competitivo a largo plazo. Todo ello en base a que afronta la tercera cirugía en cuatro años y que en las últimas temporadas sólo ha podido jugar 52 partidos de los 179 disputados por el Madrid. Un 29% de participación que ha hecho saltar las alarmas en el Madrid de cara a un futuro que deja mucha incertidumbre de cara a la disponibilidad del brasileño y a su capacidad para estar a la altura física de la exigencia del Madrid. Una situación que se compara a la de Mendy: cero dudas sobre su calidad, pero muchas sobre su disponibilidad. El lateral francés, como ahora el brasileño, lleva años siendo una moneda al aire. Esta temporada es sólo el último ejemplo: 87 días de baja después de otras tres lesiones y sólo ocho partidos disputados.
La lesión de Militado es una grieta más en el 'muro' defensivo del Madrid, muy debilitado por las lesiones. En este sentido, hay un dato que resulta demoledor. La defensa con la que el Madrid ganó la Champions en 2022 en París, Carvajal, Militao, Alaba y Mendy, todos ellos aún en plantilla, sólo han podido jugar juntos desde entonces en ¡10 ocasiones! Desde aquel 28 de mayo de 2022, todos ellos han acumulado lesiones de gravedad que han arruinado la que era la defensa de gala del Real Madrid. Carvajal ha vuelto a pasar por un calvario de lesiones, como Alaba. Una circunstancia que los sitúa en la rampa de salida en verano. Esta temporada, los cinco jugadores que más partidos se han perdido y que más días de baja acumulan son defensas: Mendy, Militao, Carvajal, Trent y Rüdiger. Una circunstancia que ha provocado que el Madrid haya alineado hasta 32 defensas diferentes a lo largo de la temporada para sortear el drama defensivo.
Con las lesiones de Militao y Mbappé, son 55 las que ha sufrido el Real Madrid en lo que va de temporada. Sumadas a las 63 de la pasada temporada, son 118 lesiones las que ha sufrido el conjunto blanco en los dos últimos años. Entre Atlético (65) y Barcelona (82) suman 147 lesiones en el mismo periodo de tiempo. Una diferencia en la cantidad de problemas físicos que está haciendo competir al Real Madrid en una alarmante inferioridad de recursos. Esta temporada, el Madrid ha llegado a acumular 11 lesiones en el mes de noviembre, el pico más alto de una secuencia dramática en la que en cinco meses sufrió 39 lesiones: octubre (7) noviembre (11) diciembre (7) enero (7) y febrero (7). A estas alturas, sólo Vinicius, Fran García, Gonzalo y Brahim no se han lesionado. Los otros 20 jugadores de la plantilla han sufrido algún problema físico, con hasta 13 jugadores por encima de los 50 días de baja y ocho con más de 100 días fuera de combate. Un informe demoledor que tiene en jaque al club, que no ha conseguido poner freno a esta crisis.
El Real Madrid ha visto cómo la mitad de su plantilla ha estado marcada por las lesiones a lo largo de la presente temporada. Ya empezó a competir sin Mendy, Endrick y Bellingham, que se recuperaban de lesiones de gravedad que arrastraban de la temporada anterior. En el caso del inglés, el hombro lo martirizó la temporada pasada y en la presente los problemas físicos lo han vuelto a alejar de su mejor nivel. Tras recuperarse de la operación de hombro, la lesión muscular de febrero lo volvió a frenar en seco. Jude ha estado 111 días de baja y eso le ha pasado factura. Camavinga, Courtois, Rüdiger, Trent o Huijsen son algunos de los pesos pesados cuyas bajas han hecho mucho daño a lo largo de la temporada. Por no hablar de Rodrygo, cuya lesión de cruzado le dejó fuera de combate a principios de marzo, anulando cualquier movimiento de mercado en verano y condicionando su puesta a punto para muy entrada la próxima temporada. Porque las lesiones no sólo han golpeado al Madrid a lo largo de la temporada, también condicionan su planificación de futuro por las dudas que genera el estado físico de varios jugadores. Carvajal y Alaba acaban contrato y apuntan a salir, con Rüdiger se medita su renovación y jugadores que seguirán, como Militao, Rodrygo y Mendy, necesitan tener cubiertas las espaldas por la incertidumbre que generan.