El Valencia lucha por evitar el descenso en una de las peores temporadas de su historia. Muchos han apuntado al banquillo, pero la decisión de Lim con Corberán está tomada desde hace tiempo y pase lo que pase, el técnico iba a permanecer en su puesto hasta el final. Mestalla lo ha tachado de su lista e incluso su nombre ha sido difuminado en la megafonía del estadio para evitar un fuerte silbido antes de que comience el partido.
Las aguas están turbulentas con el vestuario y uno de los factores de ese distanciamiento puede estar en el extraño reparto de minutos del técnico en Liga esta temporada. Hasta 18 jugadores del primer equipo han disputado más de 1.000 minutos con casos dignos de estudio. A estos 18 hay que sumar a Sadiq y Guido que están cerca de superar las cuatro cifras y llegaron en enero.
Este elenco está 'made in' Corberán y es difícil de asimilar por los propios jugadores. La lista es a veces surrealista. Entre los más utilizados de la temporada hay jugadores que ahora mismo no cuentan para nada como Danjuma o Diego López, hay dos lesionados de larga duración como Copete y Agirrezabala o jugadores que llevan tiempo olvidados, como Pepelu.
El que más ha jugado ha sido Gayà (2.307), que atraviesa uno de sus peores momentos deportivos desde que inició su triunfal carrera en el Valencia. Un jugador como Ramazani (el mejor de octavos y el que está empujando el carro para no caer en el descenso) es sólo el número 16 del equipo con 1.127 minutos).
La sensación de no tener un equipo estable y sin obligación de hacer rotaciones por la falta de partidos entre semana (el único partido copero ante un rival de su categoría fue ante un Athletic con suplentes y perdió) es evidente y palpable. Ha dado mil tumbos y a falta de cuatro jornadas el equipo lucha por evitar el descenso y se juega la vida en San Mamés.
El elenco de Corberán ha dejado demasiadas heridas en un vestuario que no lo ha dado todo y siente que el club tampoco les ha ayudado. Pocos jugadores se han sentido titulares indiscutibles y muchos de ellos han aparecido y desaparecido en un instante durante la campaña sin opción de tener continuidad tras un mal partido.
Una rápida comparación da más fuerza a la teoría de que los minutos en Valencia se han repartido mal. En el Barcelona, que va a ganar la Liga, sólo 13 jugadores han superado la barrera de los 1.000 minutos. Pequeña broma con Flick. En el Madrid, con cambio de entrenador incluido, ha pasado más de lo mismo. Catorce jugadores con más de 1.000 minutos y ya está. Otro ejemplo es el Getafe de Bordalás (sin competición europea como el Valencia) que ha contado con un once de jugadores realmente importantes durante casi toda la campaña y en el que sólo 14 jugadores han superado los 1.000 minutos.
"La filosofía del club es la cantera", afirmó Ron Gourlay a su llegada a Valencia con aires de tenerlo todo bajo control. Su entrenador le ha dado al filial tres minutos en toda la Liga. Tres minutos para Rubo Iranzo y nada más. Algo poco habitual en las últimas temporadas, casi imposible de encontrar.