El tema del gol del Barcelona todavía va a generar muchas colas. Está claro que la Dirección Deportiva acertó de pleno con la contratación de Joan García el pasado verano. El portero ha sido clave para el equipo durante toda la temporada y sus paradas fueron decisivas para que el Barcelona estuviera a un paso de conquistar el título de Liga. Nadie duda de que el puesto titular será para Joan García en los próximos años, pero, a partir de aquí, habrá que tomar otras decisiones.
Y uno de ellos es el de Álex Remiro. El portero de la Real Sociedad está en el punto de mira del Barcelona. No es algo nuevo; Incluso antes del fichaje de Joan García ya hubo cierto acercamiento con el portero. El interés sigue ahí y, pese a la llegada de Joan García, sigue siendo una pieza por la que el Barcelona está dispuesto a pujar. El problema es que el tiempo juega en tu contra.
La Dirección Deportiva quiere incorporarle en el verano de 2027. El contrato de Remiro finaliza en junio de ese año y llegaría al Barcelona con carta de liberación. En este momento, el fichaje es muy complicado porque la situación financiera de la entidad no es buena. No hay Fair Play y Deco tiene otras prioridades para este mercado de verano. El Barça quiere un delantero, un central y un lateral. Y no habrá dinero para más.
El problema del club culé es que la Real Sociedad quiere renovar a su portero. Ya le han comunicado que, una vez concluya la temporada, le harán una oferta para ampliar su vinculación con el equipo donostiarra. Al portero se le presentará una difícil decisión: seguir en la Real o esperar un año al Barcelona. No es una decisión sencilla.
Mientras tanto, el Barcelona también tendrá que resolver la situación de otros dos porteros del primer equipo, Ter Stegen y Szczesny. Para el primero se encontrará una salida, aunque tampoco será fácil. Su salario es muy alto y es poco probable que algún equipo pueda asumirlo. Nadie va a pagar un sueldo de más de 15 millones a un portero que lleva dos años sufriendo lesiones.
Y por último está Szczesny. Todo indica que cumplirá el año que le queda de contrato. Es un buen sustituto por su precio y su buena actitud en el banquillo. Sólo se marcharía si el Barcelona pudiera acometer el fichaje de Remiro este verano, algo que, en estos momentos, parece improbable.