El Real Madrid está pasando por unos días terribles, con situaciones vergonzosas, indignas del mejor club de la historia. Pero nada de esto es coincidencia. Ni la pelea entre Carreras y Rüdiger, ni lo ocurrido entre Valverde y Tchouaméni. Todo es fruto de la descomposición que sufre el club desde el pasado verano, pero con un hecho concreto que está marcando todos estos acontecimientos.
Florentino Pérez apostó por Xabi Alonso como entrenador para sustituir a una leyenda como Ancelotti. Sin embargo, ya en julio, cuando el joven técnico español dirigió al Real Madrid en el Mundial de Clubes, se supo que el presidente no estaba muy contento con su nuevo entrenador. Ya había dudas.
Para mí todo se desmorona el día que Vinicius se enfrenta a Xabi Alonso cuando éste decide sustituirle en el duelo ante el Barcelona en el Bernabéu del pasado mes de octubre. Ese día el técnico no recibió el apoyo de su presidente y lo dejó a los pies de los caballos frente a sus jugadores.
Desde entonces todo ha sido una ruina. Un desastre. El Real Madrid despidió a un Xabi Alonso que se mostró muy molesto en un vestuario en el que quienes mandan claramente son los jugadores. Arbeloa no ha sido la solución y, lo que es peor, todos le dan por amortizado, incluidos sus propios jugadores, por lo que ahora mismo el equipo está sumido en el caos.
Los futbolistas saben que el técnico del Real Madrid, sea quien sea ahora, no tiene fuerzas y la tensión ha salido con estas terribles peleas que han dejado la imagen del Real Madrid por los suelos.
Para mí la dirigencia, o sea Florentino Pérez, ha cometido demasiados errores este año y ahora todo es muy difícil de arreglar. Eso sí, o se plantean una revolución en la plantilla y traen a un entrenador capaz de liderar un nuevo proyecto o el conjunto blanco podría vivir una terrible sequía de títulos en los próximos años.