Los resultados de los partidos de LaLiga disputados este domingo, con la derrota del Athletic Club en San Mamés ante el Valencia (0-1) y el empate del Getafe en el Carlos Tartiere ante el Oviedo (0-0), han servido para que el Betis se asegure ya como equipo europeo de cara a la próxima temporada. Por sexto año consecutivo, desde que Manuel Pellegrini se sienta en el banquillo, los verdiblancos se clasifican para competir en competiciones continentales.
El equipo andaluz, al menos, ya tiene pasaporte para la Conference League. Pero su acceso a la Europa League es virtual por la amplia ventaja que ostenta sobre el Rayo en la diferencia de goles global en un hipotético e improbable empate a puntos. En el caso de que los de Vallecas no ganen ninguno de los cuatro partidos que quedan o el Betis sume un punto más en las tres fechas ligueras que les quedan por delante, el pase al segundo torneo continental estará matemáticamente asegurado.
Ahora, los verdiblancos quieren más. Su gran reto tras llegar a las tres últimas jornadas en la quinta posición de la clasificación y con cuatro puntos de ventaja sobre su inmediato perseguidor es conseguir la plaza extra para la Liga de Campeones que ha conseguido LaLiga gracias a los resultados de sus equipos en Europa este año. Y las cuentas para conseguirlo son cada vez más claras y dependen en gran medida de lo que hagan los verdiblancos en sus partidos como local.
El Betis será un equipo de la Liga de Campeones si vence al Elche el próximo martes y el Celta pierde su partido entre semana contra el Levante. Si no se cumplen ambas variables habrá que esperar al menos hasta el fin de semana y seguir haciendo números. Pero todo pasa primero por batir a los de Eder Sarabia en La Cartuja con la defensa afectada. No estarán Bartra, Ortiz y presumiblemente también Ricardo Rodríguez, sustituido ayer por lesión. Ruibal no podrá jugar por sanción. Mientras que Natán y Diego Llorente, lesionados, aprietan fuerte y se pondrán a prueba en los entrenamientos de mañana.