El reto de jugar la Liga de Campeones ya es una realidad para el Betis. Después de celebrar anoche un logro histórico, certificando el regreso a la máxima competición de la UEFA más de 20 años después, el equipo verdiblanco tiene ahora por delante más de tres meses de trabajo para construir un equipo competitivo que, sin las exigencias de los últimos años en los torneos continentales, cuando se pedía llegar a las rondas finales de la Europa League y la Conference League, esté en condiciones de ofrecer una imagen digna y competir lo mejor posible contra los mejores equipos del Viejo Continente.
La inyección económica que supondrá participar en la Liga de Campeones ayudará al club a afrontar con mayor margen de maniobra la necesaria reestructuración de su plantilla. Como lo serán las previsibles ventas, porque los efectos secundarios de alcanzar el éxito en el fútbol de élite pasan inevitablemente por el interés que las figuras del equipo despiertan en clubes mucho más potentes y con mayores recursos. Pero el camino está trazado y, con decisiones importantes que tomar en los próximos días, la idea de lo que se busca está muy clara desde dentro.
El Betis no va a hacer locuras ni se va a hipotecar en el futuro con una plantilla mucho más cara de lo normal por el simple hecho de tener que jugar la Champions. Las consecuencias, de no repetirse el año siguiente, serían muy perjudiciales. "Somos ambiciosos con la prudencia que tenemos que tener y con mucha ilusión por lo que viene en el futuro", confirmó ayer su presidente, Ángel Haro. Pero se espera que dé un paso adelante para elevar el nivel general y, sobre todo, se apueste por reforzar posiciones en las que se han detectado importantes carencias a lo largo de la temporada.
Los laterales están en la lista de prioridades de Manu Fajardo. Especialmente el izquierdo, donde Ricardo Rodríguez termina contrato y Junior Firpo, en su temporada de regreso al club, no ha dado el nivel requerido. En las notas de planificación también está un especialista que compite con Bellerín por la derecha, dejando a Ruibal el papel de comodín. Sin perder de vista la posición de central, en la que el club quiere rebajar la media de edad (Bartra tiene 35 años y Llorente 33) y donde la gran temporada de Natan ha llamado la atención de muchos equipos, dispuestos a estudiar propuestas importantes para su fichaje.
Una de las decisiones importantes que tendrá que tomar el Betis está relacionada con Amrabat. El marroquí se perdió buena parte de la temporada por su lesión accidental con Isco y su posterior convocatoria para la Copa de África. Pero siempre que ha estado en condiciones físicas ha sido indiscutible para Pellegrini e indiscutiblemente ha elevado el nivel del equipo. Su cesión vence el 30 de junio, pero el Betis sabe que, ya sea Sofyan, si se ajustan las condiciones de salida que pueda proponer el Fenerbahçe, u otro jugador de su perfil, necesita un especialista de esas características para el eje.
Se necesitarán más refuerzos en el centro del campo ya que, salvo sorpresa, todo apunta a que este será el verano en el que el club intente hacer caja con Sergi Altimira, tentado desde Alemania y Portugal. Y habrá que esperar para saber qué decisión toman el cuerpo técnico y la Dirección Deportiva con Nelson Deossa, una de las incorporaciones estrella del pasado verano, pero que no ha conseguido adaptarse al estilo de juego del equipo ni a las características del fútbol europeo. Apuesta fallida y venta para recuperar la inversión… ¿o una segunda oportunidad para el colombiano?
Eso sí, donde el Betis tendrá que priorizar su inversión o ser imaginativo es en la delantera. Bakambu acaba contrato y no renovará. A Chimy le queda un año, pero el club ha decidido activar una cláusula que le permite adelantar un año su marcha, por lo que se marchará este verano. Y Cucho Hernández, otro jugador con mercado, quedaría como único delantero de la plantilla. Encontrar uno o dos atacantes de calidad que compitan con el colombiano y aporten un número razonable de goles es una prioridad absoluta en el trabajo de planificación de este verano.
Es decir, un mínimo de seis o siete fichajes obligatorios, a la espera de saber qué pasa con la portería, donde Adrián acaba contrato... y con la necesidad de tener alternativas en todas las posiciones porque el club tendrá que sumar piezas para cada salida imprevista que pueda producirse, con varios equipos de la Premier siguiendo a Abde, uno de los jugadores que mejor rendimiento ha ofrecido esta temporada en el club junto a Fornals y Antony. Deberes de Fajardo en un desafío de Liga de Campeones que arranca hoy en las oficinas de la Ciudad Deportiva Luis del Sol y el Estadio de La Cartuja para el Betis.