Partido ahora a vida o muerte en Mendizorroza. Tras las victorias de rivales directos como Levante y Elche, el descenso está más apretado que las tuercas de un submarino, y cada punto vale oro. Y hoy el Alavés se ha llevado los tres con una estupenda remontada para salir por fin de la zona de descenso... donde metió al propio Sevilla
Quique volvió a meter a Rebbach tras sanción, además de Aleñá y Pablo Ibáñez por Guridi y Denis Suárez. Vamos, que cambió prácticamente todo el centro del campo para atacar a un Mallorca de dos delanteros, sumando a Virgili al increíble Muriqi.
Pero el duelo empezó con el pie izquierdo para los locales. En el primer sprint, Boyé se llevó la mano a la espalda y pidió un cambio para dejar a su equipo sin gol en apenas tres minutos. Diabate heredó el liderazgo.
El primer cuarto de hora transcurrió sin pena ni gloria, con más dominio local, sobre todo con ese Ángel Pérez en el carril derecho que es un martillo, pero sin ocasiones, con el Mallorca lanzando contras a Virgili hasta que le funcionó la primera, una combinación vertical entre Torre, Samú Costa y el propio Virgili que pegó al córner con un derechazo que Sivera no pudo frenar. Golazo (la Liga estableció la probabilidad de marcar desde donde disparó al 5%) y segundo golpe de los de Quique en 18 minutos, como 18 partidos consecutivos que el conjunto babazorro ha encajado gol.
Un par de veces más avisó el equipo de Demichelis, especialmente eléctrico al armar el contragolpe, sin perder un balón, pero el que tuvo el empate fue Tenaglia con una chilena tan inesperada a un centro lateral rebotando caprichosamente como la parada de Román a quemarropa. Corría el minuto 30 y el Alavés no tenía suerte ni delante ni detrás en estos momentos.
Esto animó a la grada, picada por la tarjeta de Jonny, y Rebbach intentó entonces con un zurdazo a Leo, que volvió a responder rasante. No hubo más antes del descanso y el Mallorca sí tuvo otras dos contras que estuvieron a un pelo de ser decisivas. Un disparo, un gol en el descanso. Resultó que era demasiado botín.
Sin cambios, la reanudación se reanudó con Ángel Pérez lanzando centros peligrosos y Rebbach metiendo un zurdazo al exterior de la red, todo en tres minutos. Luego una falta en la frontal del área tras una jugada de Jonny, un córner... y el gol del empate en aquel saque de esquina, el octavo del partido, rematado a quemarropa por Toni Martínez. Empate justo al 56' del segundo.
Respondió Darder en el minuto 60 con una volea larga, pero el que empujó fue el Alavés viendo que empezaba un nuevo partido. Lo tuvo el recién incorporado Denis Suárez en el minuto 66 con un disparo a quemarropa, tras una jugada magistral de Ángel Pérez, que aprovechó Mascarell cuando ya iba el 2-1. Al minuto siguiente el lateral copió la jugada, pero esta vez el rematador más certero fue Toni Martínez, con un rebote en David López y el balón entró para que Mendizorroza bajara con la remontada.
Demichelis hizo entrar a Morlanes por un ineficaz Pablo Torres y el equipo bermellón se lanzó sin miramientos. Y hizo una pared con un sensacional Muriqi que no logró rematar con peligro porque era el empate en el minuto 78. Primer peligro visitante en una segunda parte discreta, seguido de una falta en la frontal del área que casi vuelve a clavar Virgili.
Demasiado tarde, incluso con seis menos, porque el Alavés ya olía el regusto de la victoria clave, sacando incluso a su dupla dinámica Pérez-Martínez, exhaustos, y no iba a soltar ese hueso, porque llevaba sin ganar desde enero en casa.