Apenas unos meses han bastado para que Juan Carlos Vicens Gómez (Colonia de Sant Jordi, 1983) se optara al premio de 'entrenador revelación' en su debut como 'primer espada' en un banquillo del fútbol profesional.
"Cuando me llamó el Braga, Guardiola me dijo: 'tómalo, no lo dudes'", dijo a MARCA el entrenador que ascendió a la élite a Palmer, O'Reilly, Morgan Rogers, Rico Lewis... antes de convertirse en una de las 'manos derechas' de Pep en el primer equipo del Manchester City.
Ahora, en solitario, está llevando al Sporting Clube de Braga a hacer historia. "Quiero implementar una mentalidad que ayude al club a crecer y acercarse a la élite mundial", admite. Poco a poco lo va consiguiendo.
Quiero implementar una mentalidad que ayude al club a crecer y acercarse a la élite mundial.
El Braga es cuarto en Liga, llegó a la final de la Copa de la Liga... y, tras vencer al Friburgo (2-1) en la ida de semifinales, sólo un partido le separa de disputar la segunda final de la Europa League de su historia [en 2011 perdió ante el Oporto de Villas-Boas con gol de Falcao].
El gol de Dorgeles en el minuto 92 desató la locura en el 'verdugo' bético en cuartos de final, que alineó inicialmente a Víctor Gómez -asistió en el gol de Demir Ege Tıknaz- y a Pau Víctor -y dio entrada a Fran Navarro por Rodrigo Zalazar -falló un penalti- en el minuto 72.
Aunque empezó a competir el 24 de julio y ha disputado más partidos (57) que nadie esta temporada en Portugal, los 'Guerreiros do Minho' no se dejan intimidar por el desánimo. "Aun con el empate, el equipo se impuso, falló un penalti y acabó llevándose la victoria. En la segunda parte seguimos intentándolo. El equipo nunca dejó de querer, ese ha sido uno de los secretos de esta temporada", afirmó orgulloso Carlos Vicens.
El equipo nunca dejó de querer, ese ha sido uno de los secretos de esta temporada
"Al final, obtuvimos la recompensa con el 2-1, lo que nos deja con una ligera ventaja en la eliminatoria", admite el técnico del Braga, que podría perder para el partido de vuelta a Ricardo Horta - salió sustituido en el minuto 26 - y a Víctor Gómez - acabó con una fractura en la mano. En cualquier caso, se mantiene fiel al exigente estándar que ha intentado imponer desde su llegada.
"Estoy feliz, pero todavía falta el último paso. Tenemos que estar a un nivel alto; Matemáticamente no se ha decidido nada. La ambición es total, pero también quiero sumar los tres puntos que quedan en los tres partidos de Liga", subrayó Vicens antes de desvelar otro de los 'secretos' de 'su' Braga: "El equipo tiene una convicción muy fuerte, una voluntad de priorizar el proceso por encima de lo individual".
La ambición es total, pero tenemos que estar a un nivel alto. Matemáticamente nada está decidido
Ya no quedan equipos españoles, pero la final de la final del 20 de mayo en Estambul podría deparar un duelo 'made in' España: Aston Villa-Braga. Tanto en los banquillos (Unai Emery vs. Carlos Vicens) como en el campo (Pau Torres y Andrés García vs. Víctor Gómez, Pau Víctor, Fran Navarro y Gabri Martínez). Eso espero.