Desde su aparición en Sporting Cristal, con una notable campaña en 2015, cuando fue figura del equipo celeste, subcampeón nacional tras perder la final ante Melgar, siempre se esperó el despegue de la carrera del delantero peruano Beto da Silva, quien a lo largo de su carrera sufrió graves lesiones que lo alejaron de su mejor versión.
Hoy parece tener un nuevo pico de rendimiento, esta vez con la camiseta del Deportivo Garcilaso del Cusco, club en el que juega desde inicio de temporada, siendo una de las armas más importantes en ataque y titular indiscutible.
Sobre su presente y futuro cercano se pronunció su actual entrenador, el argentino Sebastián Domínguez, quien no dudó en resaltar sus virtudes, a solo unos días de darle la victoria en Andahuaylas sobre Los Chankas que pelean por el título del Torneo Apertura con Alianza Lima.
"Desde que llegamos vimos que era un jugador que desde el punto de vista técnico y físico es preponderante. Aunque ha sufrido muchas lesiones en su carrera, te das cuenta que es un jugador muy inteligente, que se conoce mucho", dijo el estratega albiceleste en diálogo con el periodista Vladimir Vicentelo.
Tiene, además de las cualidades técnicas y físicas, muchos atributos que también serían apropiados para que sus compañeros no lo quieran demasiado ni le tengan envidia, y es el chico más querido del equipo”, agregó Domínguez.
Respecto a su posición en el campo, aunque suele jugar como lateral por izquierda, con el perfil invertido para hacer diagonales, el técnico argentino dejó claro que lo prefiere mucho más cerca del área para encarar y llegar al arco.
“Creo que tarde o temprano Beto puede jugar más adentro que afuera, porque afuera está aislado para el 1 vs 1, y este tipo de jugadores tienen que estar conectados todo el tiempo con lo que pasa en la cancha”, concluyó.
El buen presente del jugador y la intención de la Federación Peruana de Fútbol de disputar las Eliminatorias en ciudades de gran altura lo acercan al conjunto rojiblanco, y todo dependerá de mantener su nivel y de la decisión del técnico brasileño Mano Menezes.