El fútbol hondureño fue protagonista de una de las lesiones más graves de la temporada. El brasileño Romario da Silva, jugador del Motagua, sufrió una fractura de peroné dislocada en el duelo ante Olancho. Tras una carrera en busca del balón, su pie izquierdo se atascó en el césped y su tobillo hizo un giro antinatural que le provocó daños gravísimos y visibles para todos.
El jugador tuvo que ser atendido de urgencia en un hospital de Tegucigalpa y ahora enfrenta un largo proceso de recuperación. Las imágenes de televisión mostraron su tobillo izquierdo completamente girado sobre su eje, con la bota colgando lejos de la extremidad. Tras limpiar la gran herida sufrida en la zona, se realizará una intervención quirúrgica para reparar una lesión que obligó a inmovilizar el miembro.
Compañeros de Romario da Silva como Jorge Serrano, Óscar Discua y Rodrigo de Olivera lloraron por la gravedad de la lesión, que dejó el hueso al descubierto. El partido acabó con el Motagua ganando 2-0, aunque no había muchos motivos para celebrar tras lo ocurrido con Romario da Silva.