La permanencia está más cara que nunca y todos los equipos de abajo lo saben, por eso cada punto es oro y, lejos de Son Moix, al Mallorca le resulta demasiado complicado aportar algo positivo a la isla. A falta de 5 jornadas para terminar la Liga, los bermellones sólo han conseguido una victoria y un total de 6 puntos, siendo el peor visitante de la categoría.
Así las cosas y, teniendo en cuenta que la permanencia se va a ir a más de 40 puntos, el Mallorca está “obligado” a ganar fuera de casa en alguna de las tres salidas que quedan: Girona, Getafe y Levante. Además, no hay garantías de que haga lo propio con los dos partidos que le quedan por disputar en Son Moix, ante Villarreal y Oviedo, por lo que no le quedará más remedio que sumar como visitante si quiere mantener su categoría.
Desde la llegada de Demichelis ha mejorado en este aspecto, de hecho, se ha puesto por delante en los 3 partidos que ha disputado fuera de la isla, pero luego no ha sabido gestionar esa ventaja y la victoria se le ha escapado. Ayer fue el peor segundo tiempo desde su llegada y el argentino dijo en la previa post partido que sabía lo que su equipo tenía que corregir. Lo que también saben es que para mantenerse en Primera hay que ganar al menos un partido fuera de casa, lo cual es más fácil decirlo que hacerlo.