Las Copas han acortado los 1.138 kilómetros que separan San Sebastián de Milán y han servido para reconectar los caminos de dos primos con carreras paralelas: Luka Sucic (Linz, 2002) y Petar Sucic (Livno, 2003).
Sus caminos han transcurrido sin apenas tocarse. El centrocampista de la Real Sociedad, fichado por 10 millones de euros en 2024, se formó en el RB Salzburg. Por otro lado, el centrocampista del Inter, comprado el pasado verano por 14,6 kilos, creció en el Dinamo Zagreb. Sólo han disputado seis partidos (127 minutos) juntos, con la selección absoluta croata.
Ninguno, curiosamente, parecía estar mostrando todo su potencial. Luka suma siete goles y cinco asistencias en 62 partidos con la Real -22 saliendo desde el banquillo- y Petar suma tres goles y cinco asistencias en 43 partidos con el Inter, 26 como suplente.
Las Copas, sin embargo, les han servido a ambos para reivindicarse. La llegada de Pellegrino Matarazzo revitalizó a Luka, que no había jugado en ocho de los últimos 12 partidos de Sergio Francisco. En la final contra el Atlético tocó el cielo. El croata, titular, disputó los 120', completando uno de sus mejores partidos y, por si fuera poco, marcó el tercer penalti de la tanda.
Por su parte, la entrada del suplente Petar Sucic en el minuto 60 fue clave para que el Inter remontara un déficit de 0-2 ante el Como -la ida había acabado 0-0- y alcanzara la final de la 'Coppa' italiana. El primo de Luka participó en los tres goles. Asistió a Çalhanoglu en el 1-2 (69') y 2-2 (86') y provocó el delirio en San Siro al marcar el 2-3 definitivo en el minuto 89 tras una gran maniobra junto al propio Çalhanoglu.
"Estoy muy feliz, es maravilloso. Nos lo merecíamos, estábamos perdiendo 2-0 y logramos ganar. No es fácil, pero demostramos nuestra mentalidad", afirmó Petar, que ya sueña con el doblete: "¿Ganar dos trofeos en mi primer año? Quería ganar cuando llegué aquí, sería maravilloso".