Cómo hemos cambiado..., lo que diría la canción. El 10 de mayo de 2006, el Sevilla venció al Middlesbrough por 4-0 y consiguió su primer título europeo: la Copa de la UEFA que abrió el camino a la etapa más brillante del club nervioso. Hoy se cumplen veinte años de aquel día que cambió el rumbo de la historia del Sevilla, y lo hace con el equipo inmerso en la lucha por mantenerse en la máxima categoría del fútbol español.
Aquel 10 de mayo, con Juande Ramos en el banquillo, los nervionenses se plantaron en Eindhoven con el billete que les dio la tan recordada zurda de Antonio Puerta. Luis Fabiano abrió el marcador con un centro de Daniel Alves en el primer tiempo. Luego llegaron los goles de Maresca en dos ocasiones (uno de penalti) y Kanouté. De ahí vinieron más títulos y finales que convirtieron al Sevilla en un referente en Europa y en España.
Aquella final la jugó inicialmente Palop; Daniel Alves, Javi Navarro, Escudé, David; Jesús Navas, Martí, Maresca, Adriano; Saviola y Luis Fabiano. Luego entrarían Puerta, Kanouté y Renato. El sevillismo avanzó en masa a su primera final en 60 años. Ayer, como el pasado lunes ante la Real Sociedad, se publicó el 'no entradas' en el Sánchez-Pizjuán para animar al equipo en su carrera por no quemarse.
Momentos felices que ahora se recuerdan con nostalgia en Nervión, aunque con un denominador común: la afición. La afición rojiblanca no le teme al barro y se arremanga cuando es necesario, como está demostrando en este momento crítico de la temporada. El club ha conseguido que prácticamente el doble de sevillistas de los inicialmente previstos puedan adquirir entradas, tras solicitar al Villarreal un aumento del espacio disponible. Además, cubrirá más de la mitad del coste del viaje en autobús de los aficionados del Sevilla.